Recursos

· 6 min de lectura

Esperar a que toque fondo puede costarle la vida

“Hasta que no toque fondo no va a cambiar”. Es de los consejos más repetidos y de los más peligrosos. Te explicamos lo que dice la evidencia sobre el famoso fondo y por qué no hay que esperarlo.

Tocando fondo por consumo de sustancias

Sobre el autor

Escrito por Equipo Lumenia. Nuestros artículos son revisados por el equipo clínico de Lumenia y tienen fines informativos; no sustituyen una valoración profesional.

Casi todas las familias que llegan a Lumenia lo han escuchado alguna vez, de un tío, de un vecino o incluso de un profesional: “No está tan grave, ya lo va a dejar”, “Todavía no ha tocado fondo” o “Déjalo; cuando toque fondo, va a reaccionar”. Parece un consejo sabio, como si lo prudente fuera dejar de luchar contra lo inevitable.

Pero casi nadie se pregunta: ¿y si el fondo es la muerte? ¿y si ya no hay una segunda oportunidad?

Por eso, muchas madres y padres nos preguntan con angustia lo contrario: “¿Y si ya es muy tarde para mi hijo?” Nuestra respuesta es clara: si su hijo está vivo, no es tarde.

Es cierto que el consumo de sustancias puede dejar secuelas en el cerebro, sobre todo en la corteza prefrontal, la región que regula la toma de decisiones, el control de impulsos y el juicio. Algunas de estas alteraciones químicas o estructurales pueden ser permanentes, pero eso no cancela la posibilidad de recuperarse. Mientras su hijo esté vivo, todavía hay camino por recorrer, y cada día de consumo que se evita cuenta.

Lamentablemente, hay familias que esperaron a que llegara “el fondo” y ya no tuvieron una segunda oportunidad. Para ellas, “muy tarde” sí llegó. Por eso, no conviene esperar al fondo: lo más seguro es actuar ahora, mientras todavía se puede.

En este artículo explicamos, en palabras sencillas, lo que dice la investigación sobre la idea de “tocar fondo” y por qué las familias no tienen que quedarse de brazos cruzados esperando el desastre.

El fondo no está en un lugar fijo

La idea de “tocar fondo” viene de muchas historias reales de recuperación, y las respetamos. Muchos de quienes trabajamos en Lumenia tenemos una. El problema es convertir esas historias en una regla.

No existe un punto predeterminado al que todos llegan. El fondo de una persona puede ser perder un trabajo; el de otra, perder a sus hijos; el de otra, una sobredosis de la que no despierta.

Hoy, con fentanilo mezclado en pastillas y en otras drogas, ese margen es más corto que nunca. El fentanilo es un opioide sintético muy potente: una cantidad muy pequeña puede detener la respiración, y muchas personas lo consumen sin saberlo. Entre “una mala noche” y una muerte puede no haber aviso.

No hace falta querer ayuda para que la ayuda funcione 

Este es uno de los mitos que más nos interesa desmontar. Muchas personas creen que si alguien entra a tratamiento presionado, no le va a servir. La evidencia dice otra cosa.

Un equipo de la Universidad de Stanford siguió a más de 2,000 hombres atendidos en 15 programas de tratamiento residencial en Estados Unidos (Kelly et al., 2005). Compararon a quienes entraron por orden de un juez con quienes llegaron por su cuenta. Esto encontraron:

  • Quienes entraron por orden judicial lograron avances parecidos durante el tratamiento y quedaron igual de satisfechos con él.
  • Un año después, sus resultados fueron similares, y en algunos casos mejores, que los de quienes entraron por voluntad propia.
  • Cinco años después, la mayoría de los resultados seguían sin diferencias entre los grupos.

Los investigadores lo explicaron así: una vez dentro de un ambiente terapéutico, muchas personas reflexionan sobre su situación y aceptan que necesitan ayuda. La motivación muchas veces aparece durante el tratamiento, no antes.

Hay formas de “subir el fondo”

Las familias no tienen que elegir entre esperar el desastre o forzar una confrontación. Hay un camino intermedio, y la investigación lo respalda.

Un estudio comparó tres formas de ayudar a familiares de personas con problemas con el alcohol que no querían tratamiento (Miller et al., 1999). Participaron 130 familiares, asignados al azar a uno de tres enfoques:

  • Grupos de apoyo para familiares.
  • Confrontación planeada: la familia prepara una reunión sorpresa para enfrentar a la persona con el daño que causa su consumo.
  • Entrenamiento familiar: sesiones con un terapeuta en las que la familia aprende a cambiar su forma de responder al consumo.

Con el entrenamiento familiar, el 64 % de las personas aceptó entrar a tratamiento. Con los otros dos enfoques, fueron menos de una de cada tres. Además, este enfoque no exige confrontar a nadie: se basa en mejorar la comunicación y en cuidar también el bienestar de la familia.

En la práctica, “subir el fondo” significa:

  1. Dejar de amortiguar las consecuencias. Que la factura, la falta o la vergüenza lleguen a él, no a ti.
  2. Recompensar los días sin consumo con tu tiempo, tu atención y tu cariño.
  3. Tener el tratamiento listo para el primer momento de duda. Ten a la mano el lugar, el teléfono y los pasos de admisión.
  4. Proteger tu seguridad y la de los demás, especialmente si hay niños en casa.

Subir el fondo no es castigar ni abandonar. Es dejar que la realidad haga su trabajo, mientras la puerta a la ayuda sigue abierta.

Cuándo hay que actuar de inmediato

Hay situaciones en las que no es momento de esperar ni de aplicar estrategias: son una emergencia. Llama al 911 si tu familiar:

  • Muestra señales de sobredosis: no responde, respira muy lento o no respira, tiene los labios o las uñas azulados.
  • Tiene convulsiones.
  • Habla de quitarse la vida o de hacerse daño.
  • Se pone violento o pone en riesgo a otras personas.

Si hay ideas suicidas pero no un riesgo inmediato, también puedes llamar a la Línea de la Vida al 800 911 2000, gratuita y disponible las 24 horas.

La adicción es una enfermedad crónica

Un grupo de investigadores comparó la adicción con otras enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, la hipertensión y el asma (McLellan et al., 2000). Encontraron que se parecen más de lo que solemos pensar:

  • En todas influyen la genética, el ambiente y las decisiones de cada persona.
  • Las recaídas y la dificultad para seguir el tratamiento son igual de comunes en todas.
  • Todas mejoran con cuidado y seguimiento a largo plazo, no con una sola intervención.

A nadie se le ocurriría decir “esperemos a que el diabético pierda un pie para que se tome en serio su tratamiento”. Con la adicción tampoco tenemos por qué hacerlo.

No esperes a que toque fondo

No tienes que esperar el desastre para que tu familiar cambie, ni cargar sola o solo con esta decisión. Ayúdale a encontrar el piso antes.

En Lumenia acompañamos a personas con problemas de consumo de sustancias y a sus familias, uniendo la ciencia con la experiencia de quienes ya recorrimos el camino de la recuperación. Si tienes dudas, escríbenos por WhatsApp al +52 81 1805 4988.

Si necesitas orientación inmediata en México, también puedes llamar a la Línea de la Vida al 800 911 2000, gratuita y disponible las 24 horas. Si hay un riesgo inmediato para la vida de tu familiar o de alguien más, llama al 911.

Referencias

Kelly, J. F., Finney, J. W., & Moos, R. (2005). Substance use disorder patients who are mandated to treatment: Characteristics, treatment process, and 1- and 5-year outcomes. Journal of Substance Abuse Treatment, 28(3), 213–223. https://doi.org/10.1016/j.jsat.2004.10.014

McLellan, A. T., Lewis, D. C., O’Brien, C. P., & Kleber, H. D. (2000). Drug dependence, a chronic medical illness: Implications for treatment, insurance, and outcomes evaluation. JAMA, 284(13), 1689–1695. https://doi.org/10.1001/jama.284.13.1689

Miller, W. R., Meyers, R. J., & Tonigan, J. S. (1999). Engaging the unmotivated in treatment for alcohol problems: A comparison of three strategies for intervention through family members. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 67(5), 688–697. https://doi.org/10.1037/0022-006X.67.5.688

Este artículo es una síntesis y adaptación al español, en lenguaje sencillo, de las investigaciones citadas. Todo el crédito de la investigación corresponde a sus autores. La traducción, la selección de contenidos y las recomendaciones prácticas son de Lumenia.

Consulta confidencial

¿Quieres hablar de tu caso?

Si estás preocupado por ti o por alguien que quieres, llámanos. Te escuchamos sin juicios y te orientamos sobre los siguientes pasos. La llamada es confidencial y sin compromiso.

Dos manos se encuentran entre la luz de un bosque
WhatsApp