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¿Qué es la marihuana o Cannabis? Efectos, THC y CBD explicados para familias

¿Qué es la marihuana, qué son el THC y el CBD y cómo afectan al cuerpo y la mente? Una guía sencilla para familias donde te lo explicamos con base en fuentes médicas confiables.

Sobre el autor

Escrito por Equipo Lumenia. Nuestros artículos son revisados por el equipo clínico de Lumenia y tienen fines informativos; no sustituyen una valoración profesional.

La marihuana es una de las sustancias que más dudas genera en las familias. Se habla de ella en la escuela, en las noticias y en redes sociales, muchas veces con información contradictoria: que es “natural”, que “cura”, que “no hace daño” o, al contrario, que es lo peor que existe.

Con este artículo abrimos en el blog de Lumenia una sección dedicada a la marihuana y el cannabis. Nuestro objetivo es explicar, con palabras sencillas y con base en fuentes médicas confiables, qué es esta planta, qué contiene y cómo afecta al cuerpo y a la mente. Informarse sin miedo ni prejuicios es el primer paso para acompañar bien a quien queremos.

¿Qué es la marihuana o cannabis?

“Cannabis” y “marihuana” se usan casi como sinónimos. Según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos (NIDA), el término se refiere a las hojas, flores, tallos y semillas secas de la planta Cannabis sativa. Esta planta contiene al menos 125 compuestos químicos llamados cannabinoides.

Mayo Clinic añade que también se le conoce como hierba o mota, pero que en el ámbito médico se prefiere el nombre “cannabis”.

Hoy la marihuana ya no se consume solo fumada. El NIDA describe varias formas comunes:

  • Fumada o vapeada: en cigarros (“porros” o “churros”), pipas, pipas de agua (bongs) o vaporizadores y “vape pens”.
  • Aceites y concentrados: extractos muy potentes (conocidos como cera“wax” o “shatter”) que se vapean; esta práctica, llamada dabbing, puede introducir grandes cantidades de THC al cuerpo de golpe.
  • Comestibles: pasteles, dulces, gomitas o bebidas. Su efecto tarda más en aparecer, por lo que algunas personas consumen de más pensando que “no les hizo nada”.
  • Tinturas: gotas de aceite o alcohol con cannabis que se ponen debajo de la lengua o en alimentos.
  • Cremas, bálsamos y parches: productos que se aplican sobre la piel.

Un dato importante para las familias: la marihuana de hoy es mucho más fuerte que la de hace algunas décadas. El NIDA reporta que, entre 1995 y 2022, la concentración de THC en la marihuana decomisada en Estados Unidos pasó de cerca de 4% a más de 16%, y algunos productos de dispensario superan el 40%. A mayor potencia, mayor riesgo de desarrollar un trastorno por consumo.

Sus componentes principales: THC y CBD

La marihuana contiene más de cien cannabinoides, pero dos son los más conocidos: el THC y el CBD. Aunque vienen de la misma planta, actúan de forma muy distinta.

THC (delta-9-tetrahidrocannabinol). Es el cannabinoide más abundante en la planta y el componente psicotrópico o psicoactivo, es decir, el responsable del efecto de “estar drogado” o high. El NIDA explica que altera de manera temporal el estado de ánimo, los pensamientos y la percepción. También es el componente asociado con el riesgo de adicción: entre más THC tiene un producto, mayor es ese riesgo, señala MedlinePlus, el servicio de información de salud de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

CBD (cannabidiol). No produce el efecto de high. Hoy se vende en aceites, gomitas, suplementos y cremas. Sin embargo, el NIDA advierte tres cosas que conviene saber: puede causar efectos secundarios como somnolencia, falta de apetito, vómito o diarrea; muchos productos contienen una cantidad de CBD distinta a la que indica la etiqueta; y algunos productos vendidos como “CBD” en realidad contienen THC.

Mayo Clinic agrega otra advertencia: tomar más de 300 miligramos de CBD al día puede causar náuseas, vómito, diarrea e incluso problemas en el hígado.

Tabla elaborada con información del NIDA, Mayo Clinic y MedlinePlus.

Un punto importante: que existan medicamentos aprobados hechos a partir de estos compuestos no significa que fumar o comer marihuana sea un tratamiento. El NIDA aclara que la FDA no ha aprobado ningún producto con la planta entera de cannabis para uso médico, y recomienda consultar a un médico antes de usar cualquier producto con cannabinoides.

¿Y la marihuana medicinal?

Mayo Clinic explica que los medicamentos aprobados por la FDA a partir del cannabis son tres: el dronabinol y la nabilona, que se recetan para las náuseas y vómitos por quimioterapia (el dronabinol también para la falta de apetito), y el Epidiolex, una forma purificada de CBD para convulsiones en síndromes raros de epilepsia infantil, como el de Lennox-Gastaut y el de Dravet.

Sobre otros usos, lo que indica la investigación según Mayo Clinic es lo siguiente:

  • Náuseas por quimioterapia: el THC puede ayudar cuando los medicamentos habituales no funcionan.
  • Dolor por daño en los nervios: puede reducir el dolor punzante o ardoroso, como el que se presenta en personas con diabetes o VIH.
  • Espasmos musculares en la esclerosis múltiple: puede ayudar, aunque la mayoría de los estudios usaron pastillas con un compuesto del cannabis, no marihuana fumada.
  • Glaucoma: puede bajar la presión del ojo por unas cuantas horas, pero también reducir el flujo de sangre al nervio óptico; probablemente no funciona tan bien como otros tratamientos.
  • Cáncer: no hay estudios grandes que demuestren que la marihuana lo cure.

Efectos a corto plazo: lo que pasa al consumirla

La marihuana no afecta igual a todas las personas. Según el NIDA y MedlinePlus, sus efectos dependen de la cantidad y la potencia del producto, la forma de consumo, la edad, el sexo, la genética, otras sustancias o medicamentos que se usen y la experiencia previa de la persona.

Mientras está bajo sus efectos, una persona puede presentar:

  • Sensación de relajación o alegría, aunque también irritabilidad o inquietud.
  • Percepción alterada del tiempo (unos minutos parecen horas) y de los sentidos.
  • Dificultad para pensar, resolver problemas y recordar.
  • Problemas de coordinación y reacciones más lentas, lo que aumenta el riesgo al manejar.
  • Más apetito.
  • Corazón acelerado y molestias respiratorias.

Mayo Clinic explica que la marihuana hace más lenta la comunicación entre el cerebro y la médula espinal, y añade otros efectos frecuentes: ojos rojos y secos, boca seca, dolor de cabeza, cansancio, somnolencia y mareo, con más riesgo de caídas. Por eso recomienda no manejar ni operar maquinaria después de consumir.

Con dosis altas, productos muy potentes o en personas con poca experiencia, el NIDA señala que son más frecuentes la ansiedad, el miedo, la desconfianza, los ataques de pánico e incluso alucinaciones. MedlinePlus agrega que sí es posible una sobredosis de cannabis, que se manifiesta con ansiedad, pánico y taquicardia.

Atención con los niños en casa: los comestibles como gomitas o pasteles pueden confundirse con dulces. El NIDA reporta que las intoxicaciones accidentales en niños son una preocupación creciente y pueden terminar en hospitalización.

Efectos a largo plazo y riesgos

El consumo frecuente y prolongado, sobre todo de productos con mucho THC, se relaciona con varios problemas de salud. Estos son los principales que describen el NIDA y MedlinePlus:

  • Cerebro en desarrollo: la adolescencia es una etapa clave para el cerebro. El uso regular e intenso a esta edad se asocia con problemas de memoria, atención, velocidad para procesar información y rendimiento escolar, y después con menor nivel educativo y laboral.
  • Salud mental: se ha vinculado con la aparición más temprana de psicosis en personas con predisposición genética, con síntomas más graves en quienes ya tienen esquizofrenia y con mayor riesgo de depresión cuando el consumo empieza en la adolescencia. El NIDA aclara que la relación es compleja: factores como la genética, el trauma y el estrés influyen tanto en la salud mental como en el consumo.
  • Pulmones: el humo de marihuana contiene muchas de las mismas sustancias tóxicas que el del tabaco y se asocia con bronquitis crónica e inflamación de las vías respiratorias.
  • Corazón: eleva la frecuencia cardíaca y la presión arterial; algunos estudios lo asocian con mayor riesgo de infarto, embolia y arritmias.
  • Sistema digestivo: el consumo intenso y prolongado puede provocar el síndrome de hiperémesis cannabinoide, con episodios repetidos de náuseas, vómito y dolor abdominal que solo desaparecen al dejar de consumir por completo.
  • Embarazo: se ha relacionado con bajo peso al nacer y parto prematuro, entre otros riesgos para el bebé.

Mayo Clinic suma algunos detalles importantes sobre la salud mental: el consumo frecuente puede aumentar el riesgo de depresión o empeorar sus síntomas, y en personas con trastorno bipolar puede provocar episodios de manía (irritabilidad, inquietud y pensamientos acelerados). Por ello, recomienda que eviten la marihuana las personas con enfermedades del corazón, con un trastorno de salud mental o con antecedentes de consumo de sustancias adictivas.

Cuidado con las mezclas

Mayo Clinic advierte que la marihuana puede interactuar con otras sustancias y medicamentos:

  • Alcohol: intensifica sus efectos sobre el ánimo y los reflejos.
  • Anticoagulantes como la warfarina: aumenta el riesgo de sangrado.
  • Medicamentos que dan sueño o sedan: suma somnolencia y hace más lentas las reacciones.
  • Medicamentos para las convulsiones: pueden funcionar peor o causar más efectos secundarios, como problemas en el hígado.
  • Anestesia: se recomienda no consumir en las dos semanas previas a una cirugía, porque puede hacer falta más anestesia y aumentar las complicaciones.

Si alguien en casa toma medicamentos y consume marihuana, vale la pena comentarlo con su médico o farmacéutico.

¿La marihuana es adictiva?

Sí. El NIDA estima que entre 22% y 30% de las personas que consumen marihuana tienen un trastorno por consumo de cannabis. El mayor factor de riesgo es la frecuencia de uso; también influyen empezar a una edad temprana, el tiempo de consumo y los antecedentes familiares.

Mayo Clinic lo describe de forma sencilla: se habla de trastorno por consumo de cannabis cuando la marihuana empieza a causar problemas en la vida diaria, como en el trabajo, la escuela o la casa.

Al dejarla, algunas personas presentan síntomas de abstinencia como irritabilidad, ansiedad, insomnio, sueños intensos, menos apetito y deseo fuerte de consumir. La buena noticia es que existe tratamiento: el NIDA señala que terapias como la cognitivo-conductual, la entrevista motivacional y el manejo de contingencias son eficaces.

Mitos frecuentes y señales de alerta

“Es natural, entonces no hace daño.” Que algo venga de una planta no lo hace inofensivo. Como vimos, el THC puede afectar el cerebro, el corazón, los pulmones y la salud mental.

“La marihuana no es adictiva.” Falso. Entre una de cada cuatro y una de cada tres personas que la consumen desarrolla un trastorno por consumo, de acuerdo con las estimaciones del NIDA.

“Es la misma marihuana de antes.” No. La potencia del THC se ha multiplicado en las últimas décadas, y con ella los riesgos.

“El CBD es lo mismo que la marihuana medicinal y es totalmente seguro.” El CBD no produce high, pero tiene efectos secundarios, sus etiquetas no siempre son confiables y algunos productos contienen THC.

Señales que pueden indicar un problema

Los criterios médicos que cita el NIDA para el trastorno por consumo de cannabis ayudan a reconocer cuándo el consumo ya no está bajo control. Algunas señales son:

  • Consumir más cantidad o por más tiempo de lo que se pretendía.
  • Intentar reducir o dejar el consumo sin lograrlo.
  • Dedicar mucho tiempo a conseguirla, usarla o recuperarse de sus efectos.
  • Sentir deseos intensos de consumir.
  • Seguir consumiendo aunque cause problemas en la escuela, el trabajo, la familia o con amigos.
  • Abandonar actividades que antes disfrutaba.
  • Necesitar cada vez más para sentir el mismo efecto, o tener síntomas de abstinencia al dejarla.

Si reconoces varias de estas señales en ti o en alguien que quieres, no es momento de culpas, sino de buscar orientación profesional.

No tienes que recorrer este camino solo

Entender qué es la marihuana y cómo actúa es el primer paso para hablar del tema en casa con calma y sin prejuicios. En los próximos artículos de esta sección profundizaremos en temas como la marihuana en adolescentes, el CBD y cómo acompañar a un familiar que consume.

En Fundación Lumenia acompañamos a personas y familias que viven la enfermedad de la adicción, uniendo la ciencia con la experiencia de quienes ya recorrimos el camino de la recuperación. Si tienes dudas o te preocupa el consumo de alguien que quieres, escríbenos por WhatsApp al +52 81 1805 4988 o a hola@lumenia.org.

Solo por hoy, trabajo en mí y merezco vivir, no solo sobrevivir.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.

Fuentes consultadas

  • National Institute on Drug Abuse (NIDA), Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. Cannabis (Marijuana). Actualizado el 6 de marzo de 2026. Versión en español: Cannabis (marihuana).
  • Mayo Clinic. Marihuana. Por el personal de Mayo Clinic, 20 de octubre de 2026.
  • MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Cannabis. Actualizado el 26 de agosto de 2026.

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